martes, 31 de marzo de 2020



La aventura del Donibane y del Bigarrena

A finales de 1937 un exiliado vasco, José Manuel Orúezabala, de acuerdo con unos carpinteros de ribera, fundaba un astillero de barcos de madera en la desembocadura del río Adour, en Bayona. Después de muchos apuros y sacrificios económicos se botó el primer barco, al que poco después seguirán otros.

De estos astilleros salieron las embarcaciones Donibane (San Juan, en lengua vasca) —que al principio se llamó Lendabizikoa (La Primera)- y Bigarrena (La Segunda), ambas generales, con casco de madera, costillaje de varilla y provistas de motor diesel de 50 HP. Sus características: eslora 14 metros; manga 3,50 metros y dos a tres pies de calado. El Donibane fue botado en agosto de 1938 y, tres meses más tarde, su compañera. En su primera etapa estas embarcaciones se dedicaron a la pesca en el País Vasco-continental. Los dos barcos habían sido financiados gracias a unos créditos gestionados por la Consejería de Hacienda del Gobierno Vasco

En junio de 1939 se cierra un proyecto para trasladar a Venezuela arrantzales (pescadores) exiliados en Francia. La cifra inicial rondaba los doscientos hombres . Sin embargo, esa cifra se descarta por excesiva para una primera expedición. Se trataba, en un principio, de sondear posibilidades para instalar una gran pesquería en Venezuela. Incluso con los beneficios obtenidos por dicha empresa financiar las actividades del Gobierno vasco en el exilio, en unos momentos en que sus arcas se iban agotando. El autor del proyecto era el capitán José María Burgaña, que se había destacado durante la guerra como oficial de la Marina Auxiliar de Euzkadi. Éste, un año antes, había tratado de sacar adelante un proyecto similar para la Argentina

A pesar de los consejos en contra, Burgaña y sus hombres se preparan para una travesía nunca antes intentada. Por otro lado, no todos los tripulantes son marinos. Dos de ellos, Azpiritxaga y Echegoien, oficiales del Ejército Vasco hechos prisioneros y canjeados, que habían combatido como comandantes con las tropas regulares republicanas en Cataluña, se suman a la aventura. «Teniendo en cuenta la poca capacidad de los depósitos de combustibles -escribe Burgaña-, procurando conseguir eí mayor radio de acción, cargamos tambores de gas-oil con los que llenamos las bodegas de popa y parte de la cubierta, intercalando entre los mismos barriles de agua potable y de vino, bien sujeto todo, de modo que hicieran bloque con el barco.

En la bodega de proa almacenamos las redes y demás pertrechos de pesca, los bultos de equipaje, los víveres, etc., dejando el espacio requerido para el alojamiento de los hombres. Cada barco portaba un pequeño bote auxiliar, boca abajo, sobre la cubierta, y tapados por ellos los chalecos salvavidas. Cocina a petróleo. Tablas de instrumentos náuticos, cronómetros y aparato receptor de radio. Botiquín bastante bien surtido, solución de permanganato contra las materias orgánicas del agua y obligación de tomar un limón por persona,

El domingo 6 de agosto de 1939 los dos pequeños pesqueros se disponen a zarpar. La tripulación del Bigarrena estaba formada por José María de Burgaña, de Motriko, capitán; Antonio López Altonaga, de Mundaka; Emilio de la Hoz, de Guetaria; Cosme de Goitiz, de Lekeitio; José de Zabaleta, de Ondárroa; Ricardo de Azpirichaga, de Durango y Joseba de Arriandiaga, de Elantxobe. La del Donibane estaba integrada por Pedro Ruiz de Loizaga, capitán, de Mundaka; León Aguirregómezcorta, de Motriko; Mosé Bedialauneta, de Ondárroa; Pedro de Bernedo, de Ondárroa; Silvestre de Isasti. de Guetaria; Francisco Valdivielso; Fernando de Echegoyen, de Bedia, y Ramón Coscorrotza, de Lekeitio.

Antes de abandonar el muelle Des Alees Marines, de Bayona, el sacerdote exiliado Policarpo de Larrañaga. capellán exiliado del Sindicato de Pescadores (Euzko Tostarteko Bazkuna) les da la bendición. A las seis y media de la tarde cruzaban la barra del río Adour. En alta mar descubren a un polizón a bordo del Bigarrena. Se llamaba Miguel Marina Barredo, tenía 24 años y era natural de Bilbao